Palomino
Albariza, salinidad y tradición jerezana
La Palomino es una de las variedades blancas más importantes del sur de España y la gran protagonista del Marco de Jerez. Durante siglos ha estado ligada a vinos generosos como Fino, Manzanilla, Amontillado y Oloroso, donde su perfil discreto y su capacidad para transmitir el suelo la convierten en una uva fundamental.
A diferencia de variedades muy aromáticas, la Palomino destaca por su neutralidad elegante. Esa aparente sencillez permite que el vino exprese con claridad el paisaje donde nace, especialmente los suelos de albariza, característicos de Jerez: blancos, calcáreos, porosos y capaces de retener humedad en un clima seco y luminoso.
Históricamente, la Palomino se consolidó en Jerez por su adaptación al clima, su equilibrio natural y su excelente comportamiento en crianzas biológicas y oxidativas. Es una uva que no busca imponerse por intensidad aromática, sino por textura, salinidad, frescura y capacidad para reflejar el origen.
En los últimos años, la Palomino también ha ganado protagonismo en los llamados vinos de pasto o vinos tranquilos del Marco de Jerez. Son vinos secos, no fortificados, que muestran una lectura más directa del viñedo, la albariza y la influencia atlántica. En ellos aparecen perfiles frescos, minerales, salinos y muy gastronómicos.
Productores como Flequi Berruti, con su proyecto Le Fleq, forman parte de esta nueva mirada hacia la Palomino: vinos que respetan la tradición jerezana, pero la interpretan desde una sensibilidad contemporánea, poniendo el foco en el viñedo, el suelo y la frescura.
En VinNatura, nos interesa la Palomino por su capacidad para unir historia y actualidad: una uva discreta, profunda y muy gastronómica, capaz de expresar como pocas el carácter de la albariza y del sur atlántico.